El centro refuerza su compromiso ambiental con un sistema de gestión certificado y prácticas de economía circular.
El centro ha renovado favorablemente la certificación ISO 14001 tras una auditoría externa, consolidando su trabajo en la gestión ambiental, incluidos el consumo de agua y los residuos peligrosos y orgánicos.
Entre sus iniciativas destaca la planta de compostaje, que transforma los residuos orgánicos de jardines e instalaciones de prácticas mediante compostaje tradicional y vermicompostaje. El compost y el humus de lombriz se utilizan en cultivos y viveros, reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos y sustratos comprados.
Según la información facilitada por el centro, esta práctica ha permitido aumentar la materia orgánica del suelo del 0,4 % al 2,5 %, mejorar su estructura y retención de agua, y favorecer la fertilidad y la circularidad de los recursos. También contribuye a reducir el uso de turba y a disminuir el impacto ambiental de las actividades formativas.
La iniciativa muestra cómo la Formación Profesional agraria y medioambiental puede integrar la sostenibilidad en el aprendizaje práctico y preparar al alumnado para afrontar los retos ambientales.





